miércoles, 22 de marzo de 2017

Review ~ London Bear (IW)

¡Hola!

Uno de mis dream dresses, que llevaba en mi wishlist desde que salió a la venta, es el London Bear de Innocent World. El mes pasado lo encontré de casualidad en Lace Market (en serio, ¡sólo había entrado a curiosear!), en el mismo color y corte que lo quería  y ¡por fin lo tengo en casa!

Foto de catálogo

Llegó dentro de un sobre y, a su vez, dentro de este paquetito


Detalle del print

Detalle del pecho

Me gustó mucho que los waist ties lleven dos botones...

...y me sorprendió mucho cómo están cosidos "doblados" para que el lazo tenga más volumen.
No suelo llevar vestidos con waist ties y no sé si es lo habitual, pero me encantó.

Interior del pecho y parte del shirring trasero
. Las asillas llevan botones, por lo que son regulables, pero sólo hay un botón en cada una.
Al menos hay espacio de sobra para coser botones extra si a alguien le hiciera falta.



Conclusión:
  • Puntuación: 5/5. La tela es muy finita y ligera, más de lo que me esperaba, así que es un vestido que se adapta a cualquier momento del año y que no ocupa más de la cuenta en el armario ni en la maleta. Todos los detalles están muy cuidados.
  • ¿Lo recomendaría? Sí, es mi tercera prenda de Innocent World (de las tres, sólo una fue comprada directamente a la tienda) y sigue en la misma línea de buena calidad. Como siempre, hay que vigilar las tallas, que suelen ser el equivalente a una S o una M en Europa, pero las medidas son muy fieles y en muchos casos (como éste) el shirring es toda una ventaja.

lunes, 20 de marzo de 2017

Classic Lolita





Si tuviéramos que referirnos a la variante del Lolita más cercana a su inspiración histórica real, que nos evoque la hora del té en una mansión inglesa, o quizás un paseo por la ribera del río en una tarde de primavera estaríamos hablando, sin duda, del Classic Lolita, un reflejo claro del interés y la fascinación que la aristocracia europea de los siglos XVIII y XIX despierta en los japoneses adaptado a una moda alternativa. 


El Classic Lolita se identifica por transmitir un aspecto algo más adulto y elegante que otros sub-estilos del lolita. Los colores sobrios, los cuellos altos, y las faldas acampanadas en forma de A son sólo algunas de las claves para reconocer un conjunto Classic. Además, al estar inspirado en épocas históricas tan diferentes como la Regencia, el Barroco, el Rococó o las eras victoriana y eduardiana, utiliza desde colores suaves hasta otros más neutros: Azules, rosados, marrones, borgoñas, beige o el negro son algunas de las tonalidades más habituales en esta rama del lolita. Los estampados pueden ser florales, frutales, con animales, juguetes antiguos o inspirados en la arquitectura y las obras de arte clásicas, entre otros muchos motivos, o bien carecer de ellos. 

Como el Classic Lolita busca un estilo más maduro que otras vertientes de esta moda, es habitual que se utilicen medias enteras o que lleguen por encima de la rodilla con estampados moderados, ya que dan un aspecto menos aniñado, así como botines o zapatos con un ligero tacón. Los bolsos pueden estar inspirados en maletines antiguos, pero también son muy populares aquellos con formas de instrumentos musicales, casas de muñecas, libros o cofres. Se prefiere el blanco roto o el beige antes que el blanco brillante, y las flores sustituyen, a menudo, a los lazos en el pelo, aunque también pueden verse alicebows de tamaño mediano y pequeño o cofias. A pesar de que las lentillas y las pelucas han ido encontrando su espacio en el Lolita, en el Classic Lolita es aún muy habitual que se luzca el pelo natural (o al menos, pelucas en tonos naturales) peinado con sencillez, salvo en los conjuntos inspirados en el Rococó, y un maquillaje suave y discreto. 

El largo de la falda es el habitual, utilizándose ésta a la altura de la rodilla, pero algunos diseños de falda larga (hasta mitad del gemelo, aproximadamente) han tenido mucho éxito en la última década. Las blusas, abotonadas hasta arriba, suelen tener un cuello recto adornado con un lazo, o bien ser de cuello redondo tipo peter pan. Para abrigarse suelen escogerse los boleros o las capas.


Si te interesa el Classic Lolita, es una buena idea que te mantengas alejada de los vestidos largos de corte aristocrático, con amplios escotes y corsés, llenos de refajos y cintas, que muchas veces aparecen en la Red etiquetados como “Classic Lolita” sin que se acerquen en lo más mínimo al concepto real. Podrían considerarse de inspiración aristocrática, pero muchas veces no van más allá. Como siempre, las telas brillantes no lucen bien en un conjunto Lolita, y aunque los corsés y corpiños podrían tener lugar en un conjunto Classic, bien combinado, hay que elegir con mucho cuidado la calidad, textura y aspecto del mismo.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Dos días diferentes

 
¡Hola!

Durante la semana pasada hubo una ola de calor que duró hasta este lunes, y que hacía parecer que estábamos en junio en vez de en pleno marzo. Ayer cambió el tiempo y volvimos a la temperatura habitual de esta fecha, así que han sido dos días seguidos en los que he podido hacer planes de verano y de otoño con sólo una noche por medio.

El lunes estuve casi todo el día en el sur de la isla, paseando por el centro comercial Siam Mall y buscando un lugar donde tirarnos en la arena de la playa y relajarnos por la tarde. El sol estaba tan fuerte que tengo la marca de la ropa que llevaba.


Outfit del día. Peto corto, tenis y camiseta sin mangas. ¡En pleno marzo!
El martes ya no quedaba nada de ese clima tan veraniego (afortunadamente) y mi plan fue salir a merendar con un amigo, que me enseñó una tienda de libros de segunda mano en la que se me pasó el tiempo volando.

Apenas 24 horas después pude volver a ponerme el peto corto pero con algunas capas extra de ropa


Y mi compra, por 1€ cada libro. Una biografía de Chaplin, un libro de Los Cinco de la edición que estoy coleccionando desde hace varios meses y "Coriolano".


¿Y tú cómo llevas los cambios de tiempo bruscos?

lunes, 13 de marzo de 2017

Sweet Lolita




El Sweet Lolita es posiblemente uno de los estilos más populares dentro de esta estética: El lado más dulce e inocente del Lolita se capta perfectamente en sus conjuntos. Los colores suaves en tonos pastel y los estampados de motivos infantiles o de fantasía son característicos del Sweet Lolita.


Las faldas tienen volumen con forma acampanada, tipo “cupcake”, y los prints abarcan temas como los dulces, los juguetes, las flores, los cuentos o los animales, entre otros. Estos motivos se trasladan incluso a los bolsos, siendo comunes aquellos con forma de animal de peluche, de carrusel, caramelo o de corazón. En los últimos años  se popularizó el llamado Bittersweet Lolita, que combina colores pastel con colores más oscuros, usualmente el negro.  Aunque en ocasiones se utiliza calzado con un poco de tacón, los zapatos planos también son muy habituales, especialmente de estilo Mary-Jane.


Como en todos los subestilos del Lolita, los accesorios son un elemento muy importante que dan el toque final a todos los conjuntos. En el Sweet Lolita son habituales los lazos, bonnets y headresses, así como la bisutería decorada con caramelos o pasteles. Para complementar el look, el maquillaje debe ser suave y, aunque no hay ninguna norma escrita sobre el peinado, muchas Lolitas escogen llevar el pelo rizado o recogido en dos coletas, o incluso usar pelucas, tanto de colores naturales como fantasía. 

miércoles, 8 de marzo de 2017

Save myself


Hace muy poco que escuché esta canción del disco nuevo de Ed Sheeran, Save myself, y no puedo dejar de pensar en lo mucho que habría necesitado esta canción cuando tenía 15, 17 o 22 años. Y es que a lo largo de mi vida he intentado ayudar a la gente que tenía a mi alrededor, tanto emocionalmente como de formas más tangibles, y a menudo me sentía traicionada por la misma persona a la que ayudaba. De eso, y de estar bien uno mismo antes de ayudar a otros, es de lo que habla esta canción. 

Hubo una época muy complicada para mí cuando tenía 21 años, porque el 80% de las personas a las que consideraba mis amigos y por los que hubiera dado todo, empezaron a fallarme. No a dejarme de hablar, sino a traicionarme, a enfrentarse a mí de manera violenta (verbalmente, afortunadamente) a clavarme dagas por la espalda y a utilizar todo lo que sabían de mí en mi contra. ¿Por qué cuento esto tantos años después? Porque si yo hubiera sido capaz de reconocer que yo no tenía el 100% de la culpa en aquello, y que todo lo que había ocurrido eran diferentes casos aislados que debía analizar como tal, me hubiera ahorrado mucho dolor y mucho dinero en medicamentos y en atención médica.


Nos educan (especialmente si eres mujer y/o si lo hacen desde la perspectiva cristiana) para que antepongamos las necesidades de los otros a las nuestras, para que nos sacrifiquemos por los demás. La influencia del catolicismo en la cultura española nos hace convencernos de que tenemos que darlo todo por nuestros familiares, amigos o vecinos, y que eso nos llevará a sentirnos bien nosotros mismos: Se nos promete nuestro bienestar si lo sacrificamos por otras personas. Sin embargo, no podemos ser útiles a nadie si no estamos bien nosotros mismos, y eso es algo que muy rara vez se enseña: ¿Cómo iba a pretender yo, en la época en que tenía insomnio y ataques de ansiedad casi a diario, que no me afectaran los problemas que me contaban mis amigos? Inconscientemente sumaba sus emociones a las mías y, aunque trataba de aconsejarles, al final del día explotaba en mi dormitorio, donde nadie se enterara, y al día siguiente estaba aún más hecha polvo. Y aún así, vuelta a empezar. Y cuando estos amigos empezaron a acusarme de desearles el mal, cuando se dedicaron a decir a nuestros conocidos en común que yo era una mala persona, me sentí aún peor. Y todo por no haber sido capaz de poner un pequeño escudo entre ellos y yo y decirles "te quiero mucho, pero ahora mismo no puedo ayudarte. Soy yo quien necesita ayuda".  Incluso si se hubieran marchado después, me hubiea evitado la sensación de haberme sacrificado para nada.



Seguro que esta historia te suena, te habrá pasado una, dos, tres y cien veces. Los seres humanos somos egoístas por naturaleza, pero aprendemos a compartir nuestra vida con los demás por pura supervivencia. ¿Y qué hacemos cuando esa supervivencia nos lleva a olvidarnos de cuidar de nosotros mismos, a rechazar nuestro propio bienestar, o incluso a encontrar en los problemas de los demás una distracción de nuestros propios problemas?


No es egoísta pararse, frenar a todo el mundo y dedicarte a tí el tiempo que mereces. ¡Sin prisa! Sólo podrás ser útil a tus amigos y tu familia, si necesitan tu ayuda de verdad, si tú te sientes bien contigo mism@. Así que la próxima vez que alguien trate de agarrarse a tí para poder mantenerse a flote analiza tu propia situación y ofrécele tu mano sólo hasta donde puedas dársela. No te abandones. Y, en la misma línea, siéntete libre de rechazar cualquier persona que no te de confianza suficiente en tu vida. Da igual si es amigo de tus amigos, la pareja de tu hermano o de tu madre: No tienes que dejarle conocer tu auténtico yo ni dejarle entrar a los aspectos más personales de tu vida (y sólo tú marcas lo que significa esto) si no te sientes segur@ al respecto. Y no tienes que darle explicaciones a nadie, fíate de tu instinto. De nuevo, la prioridad será que tú te encuentres bien. Sólo así, salvándote a tí mismo, podrás salvar a otros.

lunes, 6 de marzo de 2017

Gothic Lolita





Junto al Sweet Lolita, el Gothic Lolita es uno de los estilos más conocidos entre aquellos ajenos a esta estética. Es reconocible por el uso de colores oscuros pero intensos, como el negro, borgoña, morado, azul oscuro o blanco: Los contrastes entre estos colores son habituales junto a los motivos de murciélagos, cruces, rosas, candelabros o castillos, entre otros.

Dentro de este subestilo pueden encontrarse faldas y vestidos tanto con forma de A como de campana, en función de la sobriedad que se le desee otorgar o no a cada conjunto. El maquillaje puede ir desde tonos naturales hasta un aspecto algo más oscuro y ahumado, aunque prescindiendo de maquillar la piel de blanco porque, al igual que los labios pintados de negro, se alejan de la imagen de elegancia que se intenta transmitir. 


En el Gothic Lolita el calzado puede ir desde los diseños más dulces hasta aquellos más relacionados con la cultura Gothic, como botas de plataforma o zapatos Rocking Horse.  Ocurre lo mismo con los bolsos, que pueden verse desde los diseños más sencillos, redondos o rectangulares, hasta aquellos con forma de ataúd o de calavera.

lunes, 27 de febrero de 2017

Influencia filosófica e histórica

El Lolita es una subcultura de origen japonés que rescata la estética de la Europa de siglos pasados desde el prisma de la cultura pop actual, y que abarca no sólo una estética, sino también una tendencia artística creciente. 

El Lolita se inspira en los siglos XVIII y XIX, en su estética y en su creación artística y literaria.


Rococó

Este movimiento artístico nace en Francia en el S. XVIII y da protagonismo a los sentidos, a la sensualidad y a l refinamiento. El Lolita se inspira en el Rococó por su amor por el arte y la búsqueda de la perfección en la belleza.



Época Victoriana

Durante el reinado de Victoria I, el Imperio Británico alcanzó la cúspide de la Revolución Industrial. Fue una época en la que se aplaudía la virtud y de la que el Lolita rescata su amor por las buenas maneras, el recato y la sobriedad.


Punk

Aunque pueda parecer contradictorio, la cultura y la estética punk influyen en el Lolita desde que surgiera esta subcultura. La rebeldía y el enfrentamiento a las normas que nos impone la sociedad es común entre ambos movimientos, hasta el punto de que existe el Punk Lolita.  A fin de cuentas, el Lolita es rebeldía frente a lo establecido, frente a lo que la sociedad espera de cada uno de sus miembros en cualquier ámbito. Defiende la libertad de expresión, se cuestiona lo que marca la sociedad y lo desafía. 


Feminismo

El Lolita surje como respuesta a una sociedad en la que se espera que las mujeres dejen su trabajo para casarse y tener hijos. Nace para demostrar que las mujeres pueden arreglarse y formarse para ellas mismas, no para enamorar ni ser útiles a alguien del sexo opuesto.