viernes, 19 de agosto de 2016

Londres ~ Monumentos

El día que llegué a Londres lo hice aterrizando a las cinco de la tarde en el enorme aeropuerto de Heathrow. Nos subimos a un metro, luego a otro, caminamos un rato y llegamos al hotel. ¿Y después? ¡Habrá que buscar un lugar donde comer algo! 

Eran apenas las siete de la tarde y todos los locales de comida rápida que nos encontrábamos por el camino, en la zona de la estación Victoria, estaban cerrando. "¿Pero a qué hora cierra esta gente?". No habíamos caído en la cuenta de que estábamos en un país en el que se cena bastante temprano, y que estábamos paseando por una zona de oficinas en la que apenas había movimiento comercial una vez se acababa la jornada laboral en ellas. 

Nuestros pasos nos llevaron algo más lejos, a un parque en el que empezamos a ver que los monumentos londinenses se hacen a lo grande. No sólo es una capital, sino que además tiene muy arraigado el respeto a quienes lucharon por el país. Entre eso y la cantidad de guerras en las que ha participado el Reino Unido, la ciudad está llena de monumentos a militares, sin contar con los que están dedicados a artistas y políticos.



 Lo primero que nos encontramos fue un arco con esta espectacular escultura en la parte alta. Se trata del Wellington Arch, construido en la primera mitad del S. XIX (aunque la escultura de la cuádriga, representando al Ángel de la Paz, se colocó en 1912). En el mismo parque, habían al menos cuatro esculturas más que homenajeaban a diferentes personas, incluyendo un monumento neozelandés y el impactante Royal Artillery Memorial.



Después de cenar seguimos caminando por Green Park y nos encontramos el RAF Bomber Commander Memorial, aún más impresionante por la solemnidad del templete en el que se encuentra y la valentía que transmiten las detalladas esculturas.

¡Comparación de altura!
El Victoria Memorial, que se encuentra justo enfrente del palacio de Buckingham, eclipsa totalmente a este famoso edificio. Como puedes ver en este enlace, es una mole vertical llena de simbología que hace referencia a las virtudes y logros de la reina Victoria. Se inauguró en 1911 pero se completó más de una década más tarde. Yo disfruté mucho tomando fotos en detalle de las diferentes esculturas que lo componen:

 

Con su Majestad la Reina Victoria

Al día siguiente fuimos a Trafalgar Square desde por la mañana y admiramos las fuentes que rodean la Columna de Nelson, construida a mitad del S. XIX y de 51 metros de altura.  En la base hay cuatro leones de bronce, fabricados con cañones de la armada, que no parecen tan grandes hasta que estás al lado de ellos:



Una estatua ecuestre siuada junto a la plaza
 

 Seré breve: La torre del Big Ben me impresionó mucho. Es más alta y ancha de lo que parece en las fotos, y el brillo de los detalles dorados del reloj es simplemente espectacular.



 El día que fuimos a la Catedral de San Pablo pudimos ver una maravilla de monumento dedicado a los bomberos que protegieron la catedral durante los bombardeos de la II Guerra Mundial. Conocido como el National Firefighters Memorial, se inauguró en 1991 y muestra a varios bomberos sujetando una manguera y otro señalando hacia la catedral. En la fachada de la catedral se encuentra una elegante escultura de la Reina Ana, que sustituyó en 1885 a otro monumento dedicado a la misma reina que se encontraba en muy mal estado.

 

Ver la Queen of Time, una escultura colocada en la fachada de Selfridge's, fue uno de mis caprichos en Londres. No soy muy fan de los grandes almacenes comerciales, pero sí que me interesa mucho la historia del consumismo como lo conocemos actualmente. Y eso me llevó en su momento a engancharme a la serie Mr. Selfridge, y por tanto a conocer de cerca la historia de este edificio y el elegante monumento que hay en su fachada. Fue inaugurada en 1931.



Otro capricho dorado: Ver el Albert Memorial (Sí, otro "memorial") en Kensington Gardens. Igual que el monumento dedicado a su esposa, la Reina Victoria, está lleno de simbología y detalles que homenajean al Príncipe Alberto. Aunque Alberto llegó a decir que no quería monumentos en su memoria tras su muerte, y se barajó la posibilidad de honrarle con algún tipo de institución académica, la Reina Victoria y el polítco William Cubitt se pasaron por el forro decidieron sacar a concurso el diseño de un "monumento en el sentido común de la palabra". La propia reina seleccionó al ganador y éste es el resultado:


La escultura de Alberto le muestra con un catálogo de la Gran Exposición de 1851, en la que estuvo fuertemente involucrado

Parte del grupo escultórico que representa al continente de Asia

Parte del conjunto "Europa"

Y finalmente, uno de mis favoritos, la escultura que J.M. Barrie colocó a escondidas como regalo para los niños de Londres. Se trata de Peter Pan, escondido en los mismos jardines en que comienza su historia:



Hadas y ardillas


¡Nos leemos!


1 comentario:

  1. Estoy totalmente in love con tu entrada Lawi, que maravilla de esculturas *-* La verdad que cuando yo fui el viaje estaba muy enfocado al disfrute de adolescente en un viaje de estudios y poco se tuvo en cuenta para las excursiones la cantidad de historia y arte que puedes encontrar en Londres y esa es mi espinita clavada, volver para ver todo lo que quería haber visto en mi viaje del instituto

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